sábado, 6 de abril de 2013




No digas nada por favor que hablando el alma me destrozas, quiero decirte tantas cosas, quiero acordarme de tu olor....no digas nada por favor, no vaya a ser que me despierte, de un sueño en el que puedo verte y aún puedo hablarte de mi amor....no digas nada ten piedad,solo te pido que mañana por la noche.... dormido me des LA OPORTUNIDAD

martes, 5 de febrero de 2013


Todos queremos esa relación perfecta… esos amores de película que siempre empiezan mal pero que por C o B, sabes que acabarán bien. Pueden discutir, odiarse, insultarse que siempre al final se tragarán todo su orgullo. Pero en cambio, en la vida real no es tan sencillo. A nosotros nos cuesta la misma vida decir un te quiero tanto como pedir perdón. Nos cuesta confiar en alguien y abrir las puertas del corazón después de que nos hayan hecho daño. Aquí nadie te escribe el guión que tienes que seguir, todo se improvisa y la mayoría de las veces la cagamos y no hay nadie que diga: ‘’¡Corten, repetimos!’’. La vida es muy puta y puedes llegar a odiar sin darte cuenta. Aquí nada es sencillo. Aquí las lágrimas no son artificiales, son de verdad. Aquí el dolor te duele, no se va cuando se naja el telón. En la vida real te hacen daño, te rompen las ilusiones y no viene nadie detrás a retocarse el maquillaje. Te gustaría ser una de ellas pero no en la vida real, porque aquí tu príncipe azul nunca llegará a su hora, o puede que no llegue nunca.

Miedo a volverte a enamorar







Porque siempre tenemos miedo a cometer el mismo error, miedo a recordar lo que pensamos que está olvidado, miedo a volver a mirarle y volverte a enamorar después de todo…
Miedo a no haber aprendido la lección… pero no podemos hacer nada cuando el propio miedo es nuestra propia felicidad.

lunes, 28 de enero de 2013

Hoy he sentido la necesidad de llamarte, como una necesidad que no para de presionarme. Hoy he mirado tus fotos unas cuantas veces y he pensado la vez que te conocí.                                                                                                 Por mucho que te he echado de menos no te he llamado, ni te he mandado un mensaje, ni un whatsapp, ni nada, lo he pensado, lo he escrito y luego he borrado todo. No puedo decirte nada. He decidido alejarme para ver si también te importo, para ver si me echas de menos y eres tú el que vienes a buscarme.

Y como duele...


A rachas, a días, por momentos, en lugares concretos, cuando menos te lo esperas. Llega sin avisar y se queda un tiempo indefinido. No puedes dejar de hacerlo, aunque lo intentes: escuece, duele, quema, pica, desgarra, rompe, congela, hiela, arde, arranca, hiere, desquebraja, te hunde, te asfixia. ¿He dicho que duele? DUELE, Y MUCHO.

Recuérdalo, antes de que sea tarde.

Cuando no la acaricies, ni escuches su risa. Cuando no huelas su colonia y digas que te encanta. Cuando no puedas mirarla a los ojos. Cuando no la tengas para reírte. Cuando no te llegue ni un puto sms más diciéndote que te quiere y que duermas bien. Cuando no la tengas para darle todos esos besos. Cuando ella ya no se gire buscando tus labios, entonces, la echarás de menos.  

¿Sabes?


 La vida es como un viaje en autobús, algunos comienzan el viaje sin ti, otros se montan a la mitad del camino, muchos se bajan antes de que llegues al final de tu viaje y muy pocos permanecen junto a ti hasta el final. Pero cada una de esas personas dejan algo en tu corazón, que recordarás a lo largo de ese hermoso viaje. Baja las ventanas y disfruta del viaje, porque no sabes cuándo llegarás a tu parada…